La ostra y la perla
Posted by Charlie on Enero 12th, 2008 filed in Cuentos para niños.Había una vez una ostra que hacía una perla. Día tras día, la ostra volteaba aquel grano de arena recubriéndolo de nácar para ella.
Pensaba - cuando tenga ésta perla seré la ostra más guapa del arenal.- y, así, todo su tiempo lo empleaba en afanarse en esa única tarea.
Un mañana un pulpo vino a darle conversación.
- Ostra, ¿por qué no vienes al arrecife?, veremos juntos la marea baja. No, -dijo la ostra- tengo que hacer mi perla, eso es lo más importante.
Y el pulpo se fue.
Otro día vino el caballito de mar.
- Te apuesto a que no eres capaz de ganarme de aquí hasta la anémona y volver!.
La Ostra tampoco quiso echar carreras, y el caballito también se marchó.
Y así pasaron cientos de animales, sin que la ostra quisiera nada con ninguno. A ella no le hacía falta nadie para ser feliz. Sabía lo que quería. Su perla.
Llegó el momento en que terminó. Había hecho una perla realmente bonita. Era negra e iridiscente con un ámbar perfecto. Se puso tan contenta que se sintió feliz por un instante. Pero ese momento pasó, y el día siguiente, y el siguiente. La ostra se pasaba el tiempo mirando la perla.
Ocurrió que en una noche de luna llena, apareció un pescador con un cuchillo. Abrió la ostra, matándola, y se llevó la perla.
Y ese fue el legado de la ostra, la perla.
Ella había hecho la perla y para ello sacrificó las vistas junto al pulpo de la marea baja, las carreras con el caballito de mar, y tantas y tantas experiencias no vividas.
Y esa es la razón del enorme valor de la perla.


Enero 12th, 2008 at 18:53
Triste y real. Puede que la perla tenga mucho valor, pero no sé si eso es consuelo suficiente para la ostra. Hum. Tal vez haya que dedicarse a hacer perlas pero sólo en horario de oficina.
Enero 12th, 2008 at 18:57
Digo que es real porque a mi me pasó eso mismo una vez, que hacía una perla. Pero ya lo he superado. Ahora me voy con el pulpo por ahí a ver las mareas que siempre es mas gratificante. Gran tipo, el pulpo.
Enero 12th, 2008 at 23:57
Ten cuidado con el pulpo, los pulpos tienen muy mala fama. Me ha gustado lo del horario de oficina, vas a tener razon.
Enero 13th, 2008 at 2:14
Pues a mí me importan muy poco las perlas. Yo soy una ostra fea, sin nada de valor que enseñar. Me encanta pasear con el pulpo y echarme unas carreritas con el caballito de mar. Soy feliz hablando con el mejillón y me voy de marujeo con las gambas. Si alguna vez me cae en desgracia que un cazador de ostras me capture y mi vida se acabe en su cuchillo se que viviré en el recuerdo de los que he querido y mi vida no habrá sido en vano…ah! y que se joda el cazador porque se ha quedado sin perla.
Enero 13th, 2008 at 22:06
Eso queda lejos de la realidad, alguien que es capaz de escribir cosas como..
Cuando el movimiento de mis dedos
se transforma en palabras que tú puedes ver
siento el impulso de vaciarme y esparcir mi interior que guarda el silencio de los años ya vividos
y los gritos que se acallan por no herir.
Dejo los barrotes de la celda abiertos
para que se escape de mí este yo a medio acabar, fundido, sin tallar, sin forma,
materialmente oculto…
..no puede decir que no tiene nada que enseñar, no crees?
Enero 14th, 2008 at 1:35
Vaya…Me has dejado pensativa.
Enero 19th, 2008 at 23:53
¿Has pensado qué vas a hacer con estos cuentos, alma de cántaro?
¿Por qué no te buscas alguien que te los ilustre y los publicas?
Sería de justicia.