Brasil
Posted by Charlie on Enero 24th, 2008 filed in relatosEra necesario, las circunstancias exigían un golpe audaz y rápido, aún a costa de las bajas que, sin duda, habría. Pero mejor no pensar en eso, las decisiones en el nivel de mando son ajenas a otra cosa que no sea la estrategia, después las madres llorarían a sus muertos.
Dio la orden, los dados estaban lanzados.
Centroamérica era un cuello natural de botella donde por muchas tropas que pudieras desplazar, éstas no eran definitivas, por el contrario el número era un inconveniente. No podía contar con la flota para atacar por mar, eso hubiera sido lo ideal en esas circunstancias, pero unas reglas absurdas lo impedían.
La guerra de comandos en la selva era sanguinaria. Se procedía a la guerra de guerrillas, donde la emboscada se convertía en un arte.
Nos tachaban de invasores y nos odiaban, eso nos daba justificación para ser crueles. Esperábamos a la noche para rodear una aldea, la tomábamos y pasábamos a cuchillo a los hombres. Después atábamos a los críos a la vista y dejábamos a las madres en la selva. Ellas huían en busca de ayuda y nosotros minábamos el perímetro. Caían como chinches.
Después de mil batallas ganadas y perdidas tomamos Venezuela y Colombia. Entonces vino la selva de verdad.
Bosques impenetrables que había que recorrer por los caudalosos meandros de los ríos que en el fresco de la mañana acallaban la selva envolviéndolo todo con un manto de humedad visible, alimentada por el vaho de nuestro aliento.
Una selva que hacía que las heridas no cicatrizaran, y que a los veinte minutos de producirse ya se estuvieran pudriendo con miles de bichos anidando en tu cuerpo.
Había uno, que ponía larvas en las heridas, y ellas terminaban con tu vida comiéndote de dentro hacia fuera.
Perú, Bolivia, Argentina y las fundamentales Paraguay y Uruguay, dieron visos de acabar la guerra. Pero era una esperanza fingida, aún habría batallas que librar para conquistar la descomunal Brasil.
Su selva aún no había sido explorada por completo.
Y en su interior existía lo desconocido.
El último bastión era extenso, pero contábamos con la ventaja de poder atacar por varios frentes, en realidad por casi todos los frentes. Y eso compensaba la batalla.
Suspiré, la lucha sería enorme..así que grité.-!Mamá!, !haznos unos bocadillos de lo que sea que nos quedamos estudiando toda la noche.!-
Tiré los dados.


Enero 25th, 2008 at 16:29
Me encanta cómo lo has abordado.
Era un tema muy dificil.
¿de qué eran los bocatas?
Enero 26th, 2008 at 11:34
Brasil es inabarcable, Charlie.
Incluso haciendo trampas con los dados.
Enero 28th, 2008 at 16:24
A. Adivina.
J.B. Inabarcable, todo un palabro.
Realmente, nada que ver con los vuestros de ésta semana. Como dice Alicia, el tema era dificil, y más aún cuando tengo ambas plumas con quienes comparar.., pero bueno, habrá más semanas y nuevas oportunidades de estar a vuestra altura.
No es coba majetes.