Historia de una mujer menguante
Posted by Charlie on Marzo 13th, 2008 filed in relatosMi querido diario, quizás sea la última entrada que escribo pues el lápiz ya tengo que cogerlo con ambas manos, y pesa como un lingote de plomo. De ahí mis letras temblorosas y rebeldes al renglón.
Mi balanza me escupe en la cara cuando subo encima. Si tuviera boca se reiría. Me muero de hambre, no tengo fuerza para abrir la puerta del frigorífico que por otro lado, huele fatal a comida podrida que guarda. Como un nicho a un muerto.
Me hago cada vez más pequeña, insignificante.
Mañana, cuando despierte, seré aún más insignificante.
Creo que me iré a vivir con las hormigas, hay un pequeño agujero en la pared del salón, tras la librería por donde salen y entran continuamente, todas en una fila que a veces se desdobla, formando un arco vivo, un hilillo de vida. Creo que me haré reina de las hormigas.
Y tendré miles de hijos. Y millones de nietos.
Y todos me dirán…”Abuelita,!!!, tráeme agua, o..abuelita,!! dáme un beso.
Que guay.
Y entonces.., ya no seré insignificante, y no tendré que escribirte nunca más. Ni podré imaginar historias a mi antojo, donde acabo siendo incluso reina. Tendré todo lo que no tengo, y perderé lo único que me queda, todo mi tiempo.
…
Mi querido diario, hoy sólo puedo imaginar las palabras que de poder, te escribiría. Dentro de poco, ni siquiera ellas me cogerán en la cabeza y entonces será como morirme. Al final sí que fui al hormiguero. Me pudo la curiosidad. Pero no soy la reina. En realidad aquí reina la república. La que pone hijos está hasta los huevos - según me dijo- y escupe a las hormigas que se cruza en su camino. Yo me hice exploradora. Estoy todo el día buscando hojas y oliéndole las antenas a mis compañeras exploradoras.
No hay vacaciones, aquí uno trabaja hasta morirse, o hasta que se lo coman. Pero hay buen sexo con los hormigones. Aunque aquí lo hacen todo corriendo.
…
El diario sonrió ante esas palabras recogidas al viento. De forma cruel, se cerró por su mitad atrapándolas junto a las escritas. Tenía todas las palabras, estaba escrito hasta el final. Él era alguien, al fin lo había conseguido. Ahora su futuro se contaría por lecturas, y cada una sería una forma de vivir distinta, él existía para eso.
Lo demás no importaba.


Marzo 14th, 2008 at 0:24
Y se quedó con las hormigas?
Retómalo. Me falta algo más. Me queda la sensación de un diario malo y cruel y de una mujer insignificante y vencida, conformista y esclava de sí misma…
Es dolorosamente triste, me entran ganas de decir: nunca quiero ser así!
Ningún diario cerrará sus páginas cuando él quiera, ni atrapará mis palabras.
Hermano…
Marzo 14th, 2008 at 14:29
Vaya diario glotón.
Marzo 17th, 2008 at 15:47
Me ha gustado. Sé que no es muy original, pero quería decírtelo igualmente.