La mamma morta

2008.04.30

Categories : musica

zzzeeebbb – C.

2008.04.29

Categories : ajedrez

Alli

2008.04.27

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Allí, donde el sol relumbra
y las cosas ocurren poco a poco
donde el azul es azul
donde viven locas
y locos.
Allí, donde no existe lugar
y el tiempo no pasa
donde no existe hambre ni sed
ni cosas a las que jugar.
Allí
Donde una vez me perdí
o dos
o mil.
Allí es un sufrir
con playas doradas de arena
con promesas para sentir
y sientes
el veneno de una dulce pena
Allí
donde me quiero mudar
para sentir el no vivir
pero sin morir
viviendo una condena.

Categories : poesia

En barbecho

2008.04.24

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El trayecto de cómo llegó a mí esa pequeña bolsa de cuero amarillo lo imaginaba lleno de dolor, muerte y traiciones. Mi mente, dudaba continuamente sobre el sacrificio inventado, haciendo balances imaginarios de vidas entregadas a cambio del contenido que esa bolsita atesoraba, y que por azar dormía cerrada en mi mano. Con cuidado de no despertarla deshice el lazo que la estrangulaba, permitiendo al aire penetrar, la bolsa realizó una inspiración soñolienta que la hinchó, aunque levemente. Colocándola de costado la sacudí de lado a lado, rápida y suavemente, de forma que unas semillas, del color más amarillo que jamás había visto, quedaron diseminadas en mi palma abierta.

Eran semillas del árbol del oro. Semillas que, tras plantarlas, darían como fruto árboles de oro puro que a su vez darían frutos dorados. Un tesoro que ni el más sabio de los mortales podría cuantificar en mil vidas vividas, al ser eterno.

Solo quedaba plantarlas y recoger el fruto.

Existía un erial, bajo la falda del monte del pueblo de Katiuska, donde únicamente existía un llano sostenido, pues el resto eran barrancos y abismos, puentes y carreteras. La estación apenas dejaba dos días de buen tiempo, así que me apresuré a ventear las semillas en el terreno.

A los dos días, fui y comprobé que ninguna había agarrado. Todas estaban burlándose de mí en la superficie de un terreno duro, seco y cuarteado. La muerte había anidado en él hacía tiempo, y por muy preciosa que fuera la mercancía no podía crecer en el yermo que hacía de tumba a la tierra.

Excavé, removí…, destrocé la tierra con mis manos. Con el sudor de mis brazos regué sus entrañas, y noche tras noche, luna tras luna, esa tierra acogía mis sueños.

Verla vivir era mi recompensa.

Fue entonces cuando planté y germinaron..cientos,.. miles de árboles que daban oro y vestían de amarillo el paisaje. Fue la tierra viva la que dio vida, porque la tierra no puede morir.

A lo sumo, descansa en barbecho.

Categories : relatos

parece que viene

2008.04.24

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 Solo momentos

quedarán

cuando dentro de mil años

miremos atrás.

Todo lo demás no importa

o si.

No importa.

Categories : musica

La defensa Luzhin. III

2008.04.23
Categories : ajedrez   musica

La defensa Luzhin. II

2008.04.23
Categories : ajedrez   musica

..se esconden los sueños..

2008.04.21

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Quizá se escondan los sueños

de la razón que los espía,

para no fallecer muertos

cuando acabe la noche, su reino

y cuando venga de mañana, el día.

Quizás no venga el mañana

y el ayer que pronto se olvida

el hoy que ya no existe

el tiempo que ya se termina.

Queda un sabor en los labios

a nombres besados y a risas

al mudo silencio que aguanta

un solitario minuto que se estira.

Quizá se escondan los sueños

antes que se acabe la vida

para no mirar a los muertos

para no recordar lo que olvidan.

Categories : poesia

La defensa Luzhin.Parte I

2008.04.21

Categories : ajedrez   musica

Barrio Infierno. La chica del Soho.

2008.04.20

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Levantó la cabeza como si despertara de un sueño, como si de pronto le hubieran dado un empujón y le hubieran gritado- ¡Eh!, ¿qué haces?-

como cuando sueñas que te caes,

y

te

caes,

aún estando tumbado en la cama.

Ella sostenía todavía su polla en la mano y unas gotas de saliva escurrían sobre los hoyuelos de su mejilla, unos hoyuelos marcados de apretar los dientes en la vida no de nacimiento.

Miró con extrañeza al tipo desnudo que ronroneaba tumbado boca arriba – no lo reconoció-

Él,

empezó a moverse intentando recomponer el suave movimiento interrumpido por un sueño que no fue un sueño,

intentaba que siguiera.

Ella,

tuvo la tentación de continuar, siempre había sido muy cumplidora, como aquella vez que le mandaron recortar el seto del jardín con un sol de espanto en pleno agosto. Terminó, aunque le salieron ampollas de las quemaduras del sol.

- Chupa, cariño, chupa! -

Inclinó levemente la cabeza y eso la permitió conocer a quién estaba pegada la polla que trabajaba, varón, raza blanca y con cara de cerdo. Rubio de bote, poco, pues estaba casi calvo, ojos azules desteñidos por el alcohol y el vicio, camiseta de tirantes.

Entonces entendió la situación que le estalló en la cara.

Con toda naturalidad soltó la polla del tipo y empezó a buscar su ropa amontonada en una silla junto a una radio que daba la situación del tráfico de forma continua y planificada

- “ un accidente tiene cortada la autovía A4 a la altura Puerto Lápice, sentido Andalucía, se recomienda la antigua NIV como trayecto alternativo…”- la voz sonaba cansina y monótona.

- ¿Pero…qué crees que estás haciendo?-

Sobre dos pezuñas el tipo de la camiseta intentaba comprender lo que sucedía a fuerza de levantar la vista, como si alguna vez hubiera podido comprender algo.

No encontraba las bragas y se puso a revolver la ropa de él que iba tirando con desprecio y sin cuidado…, bueno.

Sin cuidado y con desprecio.

- ¡Vuelve a la cama y termina lo que estabas haciendo!- El tipo se estaba cabreando, más por la indiferencia de ella que por el dolor de pelotas que empezaba a sentir. Gritaba, lo hacía para hacerse entender, como se hace ante alguien que no habla tu idioma, como hacen los que nunca son escuchados, como hacen los que huyen de sí mismos.

Entonces ella habló por primera vez, tenía las bragas recién encontradas en la mano derecha y unos ojos como puñales.

- Mira, imbécil. Es inútil hacerte comprender que tú eras el fondo que buscaba, pero te diré una cosa. Tienes la cara amarilla, seguramente un cáncer te está matando por dentro y te quedan pocos meses de vida, así que vete con tu mujer, besa a tus hijos y llora por ti. Y si se te alarga el tiempo recuerda que me conociste, recuerda que me conociste postrada ante tu apestosa y maloliente polla. Porque ese recuerdo, es el que vamos tu y yo a compartir. A ti te servirá para meneártela entre sesión y sesión de quimioterapia, y a mí para que el orgullo no me pueda cuando termine lo que tengo que hacer en la vida.

- ¿El qué?

- Todo.