tiempo

2008.05.30

Una vez me encontré con el tiempo

que buscaba horas por las esquinas

os lo juro, eso fue cierto

y le pregunte por su novia, la vida

me dijo que andaba sola

y que caminaba perdida

buscando entre las olas

el sueño de una noche

infinita´.

Y el marchó despechado

a juntar tiempo y demostrar a su querida

que él lo era todo, que sin él, todo termina

Y lo dejé sumando horas,

con tiempo de sobras, y su dama escondida

que buscaba tiempo

un tiempo que necesita la vida.

Categories : poesia

Palabras que no son huecas

2008.05.27

No se puede estar en todo,

como beber y tener sed

o bailar sin mover los pies

o como querer mucho, y tener poco.

Hoy pienso del revés

de cómo antes pensaba

hoy creo que el placer

entre algodones descansa

quizás lo puedas conocer

hoy, como ayer,

como pasado mañana.

Hoy pensé que podría

sentir los dedos que escribían

palabras que no son huecas,

que nunca están vacías.

Y esas, recuerdo, me dijeron

secretos, que a voces dormían

de una muerte que quería vivir

de una vida, que muerta vivía.

Categories : poesia

la chica de la mirada perdida

2008.05.26

Siempre que rodea el rio por el este lleva ese vestido blanco que deja a la vista sus muslos. Busca  la salida del sol.  El pelo suelto y largo, negro como un grillo. La salida del sol es la mejor hora para las ranas, es cuando después de cantar toda la noche y con el fresco de la mañana más aletargadas están.

Es que a ella le gusta besar ranas, busca su príncipe azul, es proactiva. Ya sabéis, si el príncipe no va a por la princesa, la princesa irá a por ranas. Las coge amorosamente y les da un beso en su repugnante cabeza, con su repugnante piel. Las hay grandes como toros, un día de estos va a tener un disgusto serio.

Pero así es la chica de la mirada perdida, ella no ve lo que los demás ven. Es como si tuviera una pantalla de cine frente a su cara. Ella ve distinto, un mundo que no existe, o sí. No sé. Pero mira perdida.

El caso es que se hizo una experta en ranas ¿tiene eso un nombre? ¿ranicida?.., no, eso no..¿raníscuta? …¿ranilahostia?…bueno, nos entendemos. Y la contrató Bayer, para mejorar la aspirina. Pero esa es otra historia.

Antes de eso fue cuando conoció a Brad. Él cazaba saltamontes para pescar percas. Pagaba dos licencias. Pero se lo costeaba vendiendo las percas.

En cuanto se vieron empezaron a cambiarse ranas por saltamontes, las percas se acostumbraron a las ranas, los saltamontes saltaban huyendo de los besos de la chica de la mirada perdida que perdió cinco kilos de correr. Todo se mezcló y agitó, nada volvió a ser como antes.

Eso giró la mirada de la chica, se desenfocó justo hasta enfocarse. Y ella, al comprender, se sintió como una niña de nueve años, con toda la vida por delante.

Y, entonces, nació.

Categories : relatos

a veces..

2008.05.20

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Fernando Gamero con “Malandanza”

Con nada

2008.05.18

Una cuerda sujeta dos pinzas

sin que las pinzas apresen ropa

ni la ropa tenga un dueño

ni el dueño una casa,

casa vacía de niños

niños que no tienen cama

una cama vacía

sin un cuerpo,

con nada.

Categories : Flashes   poesia

la grieta

2008.05.16

Jamás olvidaré ésta tarde de jueves, 15.

El embate de una ola, mientras regresaba a por cebo vivo a la orilla, me desequilibró y metí el pié en una grieta. Fue algo inesperado, siempre puede ocurrir lo inesperado – ¿no? -, sí, sí que puede. Es cómo cuando se atascó aquel ascensor que nunca se había atascado, recuerdo que en el momento que pasó toda mi vida se detuvo, y la inercia que llevaba me empujó con violencia al detenerme. Sentía la urgente necesidad de continuar, y ese era el problema.

Cuando comprendí que debía aceptar que las circunstancias habían cambiado la cosa mejoró, lo urgente ya no era ducharme para poder llegar a casa de Mario a bebernos una botella de J.B., lo urgente era mear encerrado en el ascensor. Maldita sea, ¿porqué siempre te meas cuando subes en el ascensor?. Y después salir de allí. Meé entre el hueco de la puerta y el suelo de la jaula- hasta bonito me pareció aquello – y después me puse a apretar botones…, al final sales.

La grieta me aprisiona mi pie izquierdo, se ha deslizado rasgándome el tobillo que sangra y escuece con la sal del mar. Las aristas de las rocas se me clavan cruelmente si intento moverlo y no puedo apoyarme en él, aún no ha tocado fondo. Eso me deja cojo encima de las rocas y a merced de una marea que sube rompiendo en olas contra el roquedal que entra avanzado en el mar. Me agacho soportando el dolor para poder conseguir con las manos puntos de apoyo adicionales que me equilibran y ayudan a aguantar la fuerza de las olas.

No hay nadie, o eso parece.

La ropa se me pega al cuerpo mojada y empiezo a estar desesperado. No sé cuanto subirá la marea, pero no es necesario que me ahogue para matarme. Está ya atardeciendo y el sol apenas calienta, empiezo a sentir un frio intenso que no mejora conforme sube el agua.

Grito pidiendo auxilio. No se me ocurre otra cosa que hacer.

Una hora después el sol está rojo en el horizonte y amenaza con irse. El agua me llega a la cintura y no puedo estar agachado, me aguanto al vaivén del mar con una sola pierna que me hace sufrir enormemente por el continuo roce de las rocas con mi pie aprisionado. Imagino el pie sangrando, debo de estar perdiendo una cantidad de sangre enorme. Tengo sed, hambre y estoy asustado.

Me pregunto de qué muere uno primero en esas circunstancias.

Una mano me arrastra mientras me voy poniendo azul y los pulmones amenazan con estallarme, tira de mí con una fuerza que no puedo aguantar. Me estoy ahogando, me estoy ahogando, me ahogo..

Me pongo de pié y una bocanada de aire me vuelve a la vida. Me he quedado dormido. Me asusto tanto que decido que la vida bien vale un poco de dolor.

Y tiro del pié decidido a arrancármelo.

Jamás olvidaré ésta tarde de jueves, 15.

Categories : relatos

vivir

2008.05.14

No vivo cuando me río,

si quiero reírme

No vivo cuando lloro

si quiero llorar

No vivo cuando escribo

si quiero escribir

 

Vivo cuando todo ello

me alcanza y sorprende

 

sintiendo la necesidad

de reir

de llorar

y

de escribir

 

 

Categories : Flashes   poesia

El coleccionista

2008.05.11

La mujer yace desnuda medio arropada por una sábana que le cruza el vientre dejando el resto a la vista. Tiene un cuerpo adolescente de piel blanca y pezones rosados, generoso y bien torneado .

Duerme..

El hombre, también desnudo, le pone la palma de su mano entre las tetas y nota la regular respiración de un sueño profundo y tranquilo. De reojo mira el vaso vacío con la infusión que le había preparado dos horas antes, – ella pensó que había muchas formas de tomar drogas que no conocía – , y ahora está profundamente dormida.

El hombre se levanta y saca una vela de una bolsa de deporte. Seguidamente la enciende y se dirige a la lámpara que apaga dejando una habitación con una luz mortecina, la luz se mueve hacia la cama donde está la chica. Sujetando la vela con una mano extiende la otra apoyándola en el vientre – una respiración algo entrecortada es la única respuesta en ella – circunvalándolo en sentido contrario a las agujas del reloj, suavemente.

Un murmullo sale de sus labios pero es imposible entender palabras, parece que reza.

- ( se han dado los suficientes pasos, se han cumplido las reglas, ella se entregó voluntariamente, …Dame pues lo que he venido a buscar, aquello que prometiste, es la hora)

El hombre sopla la vela pero la habitación no queda a oscuras, una luz se separa de la mujer y queda sobre su cuerpo iluminándolo. Es su alma. Con la vela aún humeante, el hombre vierte cera caliente en el vientre formando un círculo cerrado – con ello evitará que el alma retorne al cuerpo abandonado pero no muerto-, la chica llora. Sin alma, la invaden pesadillas horribles que podrían matarla. Pero es el riesgo que hay que correr.

Un gran riesgo, para un gran premio. Como ha de ser.

El alma se aloja en la vela y el hombre empieza a vestirse. Es hora de irse. La habitación queda en silencio y la chica gira la cara sin espectadores. Aún llora. Si pudiéramos viajar a su interior veríamos el infierno.

- O..sí que podemos.-

Es de día, y una luz resplandeciente entra por un gran ventanal abierto, las cortinas flamean con una brisa suave que refresca. Ella lleva un vestido blanco hasta los tobillos y hay una voz en su cabeza que repite un nombre – ” Adrian”- , va flotando por varias habitaciones accediendo por puertas que se abren y cierran dando portazos, muy fuertes. No logra acostumbrarse a los portazos y camina continuamente sobresaltada en esa mañana perfecta. Busca a Adrian, la brisa arrecia y pone las cortinas horizontales, y la mente repite con cada vez mayor cadencia ese nombre. “Adrian”, ¿Dónde estás?. Nubarrones negros interrumpen la luz haciendo que el blanco se torne gris. La hoja de la ventana se cierra de golpe y los cristales estallan. . un grito de bebé.

Adrian.

La cuna se mueve con violencia y ella se asoma sin entender;.. una rata enorme hunde su hocico en el vientre de un bebé aun vivo.

Que suplica.

- ¿ Quien soy?

- Eres un alma.

- ¿ y por qué me has traído aquí?

- Para curarte.

- ¿ Qué quieres?

- Si lo logro, me llevaré parte de ti.

El hombre deposita el alma en el cuerpo de la mujer que parece diez años más vieja que horas antes. Rompe el sello de cera pasando el dedo por su vientre y el alma penetra en el cuerpo. Un alma a la que le falta un trozo.

La mujer despierta y ve al hombre. Sonríe.

Y está más bella que nunca.

EL hombre baja las escaleras de un sótano, donde una vieja puerta le franquea el paso. Una aldaba cuelga de una cara lisa sin cerradura. El hombre golpea la aldaba y tras unos instantes la puerta se entorna rozando el suelo -entra-.

Hay miles de velas en estantes. Y el hombre coloca otra más.

Dicen que el alma se pega, se rescata y hasta se pierde. Se hiere y enferma. Se vuelve grande o se muere de pena.

Así es como se forma el infierno, con ladrillos que son trozos de almas enfermas, maldiciones extirpadas por un ángel que es dios y diablo. A la vez.

Categories : relatos

El enigma de los gallos descrestados

2008.05.09

El planeta ROR, en la lejana galaxia R2U2, está habitado por unos gallos cuya inteligencia es igual entre ellos, y superior a la humana.
Cada amanecer, después de desperezarse, se juntan para realizar el ritual del Auyuka, con el que adoran a sus dioses. Consiste en mirarse unos a otros y hacer una reverencia, de tal manera que cada día todos los gallos ven a todos sus congéneres. Para los gallos, lo mas importante es la cresta, que según su libro sagrado (el Arocla) fue entregada por los dioses, y aquel que la perdiera, por voluntad propia debería desaparecer como la cresta la noche siguiente a descubrir dicha pérdida, suicidándose en un ritual parecido al harakiri, pero con toques humorísticos (a golpes contra el suelo en un lugar íntimo). Pero el gran MOT (dios mayor) así como otorgó el placer de la cresta a los gallos, les robó tanto la posibilidad de reflejarse como la comunicación (no sólo el habla) castigándolos al silencio y la imposibilidad de ver la propia cresta.
La primera noche de verano, una panda de gallinas mutantes hiperespaciales de LOMBRO desembarcaron en el planeta, y, conociendo las debilidades de los gallos, aprovecharon para cortar la cresta a tantos gallos como pudieron, y, después de triturarlas de tal manera que no se pudiera saber cuántas había, las dejaron en el centro del templo donde los gallos practicaban el Auyuka.
Con tanta habilidad y sigilo realizaron la tarea que los gallos descrestados nada advirtieron. Sólo cuando, a la mañana siguiente, se reunieron para realizar su diario ritual, supieron que algunos gallos habían perdido su cresta, al ver los restos en el centro del templo.
El séptimo día de verano un número indeterminado de gallos se suicidó golpeando su cabeza contra el suelo.
¿Cuántos gallos se suicidaron?. Y ¿cómo supieron esos gallos que habían sido descrestados?.

Categories : adivinanzas

de madrugada

2008.05.06

Temprano acabó la noche
huyendo con mi descanso
hoy tocó un violín a lamento
y de desayuno, tabaco.
En la mesa muchas cosas
y entre ellas, tu regalo
que no abro y queda envuelto
porque no me atrevo a mirarlo.
Prefiero recordar una risa
o como me tendiste tu mano
en esta noche sin sueño
sin prisa
que se va muy
despacio.

Categories : poesia