la habitación

2008.07.23

 

 

Recuerdo que fue una tarde aburrida y que era viernes por la noche. Siempre suelo ir al cine los viernes por la noche, pero ese día no pasaban nada que me llamara la atención, se ve que mi ánimo estaba caprichoso. Me puse a beber-solo- en una barra gobernada por una diosa de grandes tetas y movimientos libidinosos.

Cuando bajé del taburete me di cuenta de lo borracho que estaba, y es que, tras bajar los escasos 20 centímetros hasta el suelo, fui dando tropiezos hasta la zona de mesas donde me caí dando un espectáculo bochornoso.

Decidí irme al hotel a dormir.

Atravesar la puerta giratoria del hotel supuso un problema, cuando creía que estaba el hueco para salir siempre estaba el cristal contra el que me topaba. Al final me empujé a mi mismo y entre a tropel en el vestíbulo con tanta energía que me estrellé contra el mostrador de recepción.

Me di la vuelta y me quedé sentado.

La cabeza de la recepcionista me miró asomada al mostrador.

- Hola – farfullé- me da la…llave- en ese momento me di cuenta que no recordaba el número, le di mi nombre.

Me apoyé en la puerta del ascensor mientras esperaba, la puerta se abrió pillándome desprevenido y me caí dentro. Decidí quedarme sentado, siempre estaba cayéndome. A gatas recorrí el pasillo de la izquierda y calculé – más o menos- la habitación que tenía alquilada. De rodillas intentaba meter el llavín en la cerradura. Pero era imposible.

Pasó una señora con un carrito y yo le dediqué mi mirada más lastimosa y una sonrisa. Surgió efecto, cuando fue a recogerme la llave de la mano se me cayó dentro de la camisa que llevaba medio desabotonada.

- Opps!!! – acerté a decir.

 La buena mujer rió sin poder disimular y acto seguido sacó un llavero, escogió una de las llaves y abrió la puerta. Después se marchó empujando su carrito. Aún sonreía.

Me levanté, miré la puerta entornada y me volví a poner de rodillas para entrar. Me desvestí tumbado y me metí en la ducha, me senté y abrí el grifo.

Estuve mucho rato, el agua me caía fría como su puta madre. Pero eso me despejó. Estaba cansado y decidí meterme en la cama sin más dilación.

 

Entonces tuve un sueño.

 

Había una mujer en ese sueño, era muy bella. Y no digo guapa, ni bonita, ni que estaba buena. Era bella, como salida de un cuento- mejor..-, como escapada de un cuento. Decía que tenía una historia triste que contarme y que sufría, sufría mucho y lo peor no era eso, lo peor es que llevaba mucho tiempo sufriendo. Eso era lo peor.

Empezó a hablar – …mi padre no quería una niña y siempre me odió, mi madre me odió por que mi padre me odiaba, yo me odié porque era lo que hacía todo el mundo…-, y conforme hablaba me di cuenta que a pesar de llevar toda una vida sufriendo, ella olía a vida, su voz no reflejaba amargura, no había desesperanza en el tono de su voz.

Tenía una elegancia natural que transmitía en cada gesto, en cada movimiento y seguía hablando, te contaba las cosas de forma que era imposible apartar tu atención de ella. Y sus ojos, oscuros, grandes y profundos, te tragaban cuando se detenían en ti.

 

- Y después está mi maldición – calló un momento esperando la pregunta.

- ¿Qué maldición?.- dije yo al fin.

- Esta.- Sin rubor, se quitó las bragas y abrió las piernas.

- Mujer, eso no es una maldición. Es un coño.

- Espera.- Ante mis ojos empezó a frotarse con cuatro dedos unidos, su concentración en lo que estaba haciendo me excluía de la habitación. Empezó a excitarse, y conforme se iba excitando más y más, gemía doblando la cabeza hacia atrás.- sssolo seeeráá unn momeennnto.

- Tranquila, no hay prisa – la verdad es que aquello era muy entretenido.

Cuando pensaba que se iba a correr, interrumpió la manipulación. Con ambas manos separándose los labios exteriores me mostró una intimidad húmeda. Los dos pulgares empezaron a maniobrar dentro de su vagina rosada.

- Mira esto.

De pronto me fijé, dentro de la vagina una pequeña hendidura hacia asomar lo que parecía una punta afilada. Su color, más intenso que el rosado que lo rodeaba permitía identificarlo. Era el clítoris. Los dedos maniobraron haciendo que saliera completamente.

- ¡Dios mío!- exclamé- pero es..es..ENORME.

- Sí, es mi maldición.

Parecía una espina, con la punta hacia abajo. Pero de una rosa del jurásico. Ella continuó hablando.

- Siempre me mantiene excitada, nunca tengo bastante. Él es insaciable.

 

Yo estaba sin palabras, no sabía que decirle.

 

Así que no le dije nada.

 

A la mañana siguiente me dolía terriblemente la cabeza. -despierto-  prefería no abrir los ojos que percibían la claridad del día tras los párpados. Cogí la almohada y me tapé la cara, y empecé a recordar el sueño.

 

Cerré la puerta dispuesto a irme y busqué un cigarrillo, el primero del día, el que mejor sabe..pero no encontré el tabaco. Pensando que se me habría caído cuando me desvestí la noche anterior metí el llavín en la cerradura que se negó a moverse.

Miré el número de la habitación colgado del llavero del hotel, y comprobé que no coincidía con el indicado en el cartelito de la puerta.

 

Aún hoy – agosto- me pregunto si fue un sueño.

 

 

8 comments

  1. Seguro que fue un sueño. Besos precioso ggggggggggrrrrrrrrrrrrrr

    Mar, 24 de Julio de 2008
  2. A mí se me orvida soñá, a ver si esta noche me acuerdo y sueño algo así pero en versión mazculina jajaja. Me ha gustado. Un besito, buen fin de semana que aquí lo adelantamos un día.

    Anam, 24 de Julio de 2008
  3. M. Fijo que sí, esas cosas no pasan…digo yo!..asias bonita.

    A. Pues me voy a mudar allí.

    Charlie, 24 de Julio de 2008
  4. Estoy y te leo, saboreo tus letras.
    Un abrazo grandote, hermano.

    Mummy, 25 de Julio de 2008
  5. Te echo de menos, mucho. Te busco cielo, un enorme beso.

    Charlie, 25 de Julio de 2008
  6. Anda que no tienes imaginación, Charlie y cada vez escribes mejor.
    Un achuchón, cielo.

    pav, 27 de Julio de 2008
  7. desde luego…
    qué imaginación tienes.

    Sandra, 28 de Julio de 2008
  8. p. Un achuchon guapa, a ver si te lo doy in person. Besazos.

    S. No me digas que no pasa esto por periodismo verdá?..te sorprenderías. O no.

    charlie, 28 de Julio de 2008

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