bailando palabras

Siempre regreso a mi cueva, donde como, bebo y respiro. Dejando al olvido el trabajo de apartarme de los recuerdos que me acucian, la magia reparte sus cartas dándome un siete donde consigo dormir a mi otro. Ahora no existe y todo pudo ser un sueño. Allá, a lo lejos, regresa ese pasado que añoré, y , que sin plantearme, vivo como una continuación. Otra vez el principio, de nuevo en la línea de salida.
Todo huele a nuevo y a viejo, pretendo conocer. Pretendo reescribir lo ya escrito, quizás aún sabiendo que no es posible, pero da lo mismo.
Es tiempo de resumir.
Y eso haré.
Después.
Vendrá después.
Y quizás vuelvan esos poemas
arrastrados por sombras del instante
mostrando filos
que cortan como navajas
bailando palabras, que enseñan
mi aire, mi sed y mi hambre.



